REUNIONES / Algarroba


Sólo quienes no han probado el fruto del algarrobo ignoran uno de los sabores más característicos de la provincia. Su dulzura hace recordar los resabios del monte, la infancia atardecida y el gusto que en el norte llamamos ?algo patalco?. El algarrobo blanco (Prosopis alba) y el algarrobo negro (Prosopis negris) es una especie arbórea de Sudamérica que habita el centro de la Argentina, Santiago del Estero la eco región de Gran Chaco y parte de la Mesopotamia. Ambos árboles pertenecen a la familia de las fabáceas. El algarrobo es el árbol puesto en el camino para comer. Es un árbol medio, de 9 12 metros de altura y un metro de diámetro. El tronco es corto y la copa es globulosa, hasta de 10 metros de diámetro. Este árbol es apreciado por su sombra. Las ramas son delgadas y se extienden frecuentemente hasta el suelo. Su flor es pequeña, blanco verdosa o amarillenta, hermafrodita. El fruto es una vaina indehiscente que contiene las semillas lisas, elipsoides, comprimidas lateralmente y de color castaño, tiene 20 centímetros de largo, con semillas pardas que se encuentran rodeadas por la pulpa, una pasta dulce (patay), muy rica en calorías, consumida directamente para forraje o convertida en harina para consumo humano. Y fermentada produce una bebida alcohólica aloja, destilada produce etanol. Si el líquido no se fermenta se obtiene una bebida analcohólica refrescante llamada añapa.